domingo, 1 de marzo de 2026

Me acusan

¿Cómo luchar contra el propio cuerpo, cuando es el propio cuerpo el que pide algo, por ejemplo acunar a tu propio hijo... y no poder hacerlo porque es el propio cuerpo el que no puede tenerlos?



 
 
 
El tiempo se va, no espera
Tu cuerpo, igual... tic, tac, tic, tac, tic, tac...
 
Soñaba con ser una más.
Soñaba incubar tu cuerpo en mi cuerpo.
Soñaba no ser campo yermo.
Soñaba al despertar
que no soñaba más.
 
Sufrí el no del hospital.
Sufrí las leyes que me mandan al infierno.
Sufrí perder la fe en el cielo.
Sufrí sin claudicar.
Sufrí...
 
por esa voz que desde dentro
llora porque no te puedo acunar.
No sé saciar la sed que tengo
si sólo tú eres mi paz, 
mi promesa, mi cuenta atrás,
la risa que convierte con su voz
mi casa en un hogar,
el ruido en una canción,
los deseos en voluntad,
el aire en pinceladas de color
mis sueños en tu realidad.
 
Me acusan de quererte amar.
Me acusan de sembrar tu cuerpo en otro cuerpo.
Me acusan de ponerte un precio.
Me acusan de inmoral.
Me acusan por luchar.
 
Te tengo, nada vale más.
Te tengo aunque jamás pude tenerte dentro.
Te tengo, aunque naciste lejos.
Te tengo y ya no está el miedo...
 
a esa voz que desde dentro 
ríe porque ya te puedo abrazar.
¿Por qué saciar la sed que tengo?
Si sólo tú eres mi paz, 
mi mañana, mi despertar,
la risa que convierte con su voz la casa en un hogar,
cualquier ruido en una canción,
los deseos en voluntad
el aire en pinceladas de color,
tus sueños en mi realidad. 
 
Una voz desde muy dentro
ríe porque ya te puedo acunar.
¿Por qué negar este momento?
Me das la felicidad...
 
El tiempo vendrá, te espera.
Tu cuerpo, igual... tic tac no hay tic tac, ya no hay tic tac...